30 jul. 2012

Auxilio

Auxilio. Reza un cartelito detrás de ella, justo arriba de su cabeza, ya que se recuesta 
en la pared mientras se sienta de piernas enredadas en la cama, y llena su alrededor 
de almohadas y cojines por aquello de su dolor muscular.

No tiene sábados, le duran tan poco que apenas y tiene tiempo para calentar su mente 
y escribir cualquier barbaridad. Tiene la portátil sostenida por sus piernas enredadas 
tratando de escribir algo, darle vueltas al tiempo, desabrochar la palabra, buscar una frase 
debajo de las piedras, para empezar a escribir algo, algo digno de su edad.