26 feb. 2013

Once

Alguna vez te vas a ir;
habrá un adiós hermoso:
una melodía vaga
cómplice infinita
de mi despedida irreductible,
estará hecha de cadenas
-que así sea-, los poemas
de polvo en las palabras,
de ponencias zigzagueantes
de misteriosa agonía.
Habrá el rigor del tiempo
      justa muerte del olvido
      justo olvido de la muerte
y habrá literatura:
      prolijos labios tuyos
      estructura de tu cuerpo
      mapas hechos de tu historia
estará hecha de curiosos lazos
que no unen
      de tu palabra cerca de la mía
y de trozos de memoria.


"Despedida siete"
Enero 2013.

21 feb. 2013

Nueve

Alguien me espera al final
de una nube
-que está a punto de llover-
alguien me vigila
entre bosques de gente
-cuando el sol se pone espeso-
alguien me acopla la almohada
y aprieta con manos de espada
mi voluntad
alguien me lava la cara
y el día:
ocaso cristalino de postal
alguien eterno me espera
con flores
en un suburbio terrenal
alguien me espera
con un poema en mano
y una promesa en la voz
(en la voz una promesa)
qué sé yo si tiene historia,
si se desarma con blues
qué sé yo
no quiero saber
qué sé yo
tal vez sea el mar.

"Interrogaciones y esperanzas"
Enero 2013.

18 feb. 2013

Ocho

Palabras que llueven gritos
de descorazonado desamor
causante infinito
de este rito acartonado
que se llama desencuentro
despedidas definitivas
que ni los dioses entienden
versos que arden
en la justicia de tu pensamiento
y tu sentir ya vuela
vuela alegremente
por mi imaginación.


"Ficciones"
 
Enero 2013.

14 feb. 2013

Tres


Tengo el mar en los dedos,
un orgullo terrible por vos,
caminatas suspendidas por la arena
junto a ti
cerveza en la boca por los dos.

Tengo el sueño perdido
pero me sobra el sueño de ti
te escribo con delirio
te borro con frenesí
e infinitamente onírico te encuentro.

Tengo un perdón en la garganta,
la ansiedad deshilachada
de tejerte una vida junto a mí
para abrigarte el alma,
esa “alma mía”.

Tengo tanto que decirte,
un discurso cuando vuelvas,
un ramito de “para siempres”
para ponértelos en las promesas
y un nunca para alguna oración fatídica.

Tengo un tango y dos poemas
en los dedos y en las ganas,
melancolías y besos nuevos,
una espera impaciente
cuando llegue nuestro  encuentro.


"De las cosas que tengo"
Enero 2013.

10 feb. 2013

Diez


¿A qué sabrás cuando mi vida
te respira de cerca
y a tientas se arrima a tu cielo?
Soy mi vida y tus desvelos,
soy la noche que despierta
con los ladridos de tus perros;
tus perros son palabras
que no saben si aún suspiras.

Leo el periódico,
transgredo una hoja virgen
para escribir la metáfora inmediata
de algún regreso tuyo;
me adueño el “dónde estás” 

de Vilariño
y me resisto a cambiar el sabor
de tus prolijos decires;
soy iconoclasta,
hereje de tu religión
y a veces soy fiel de mi fe
en cualquier cosa;
me cuestiono sobre mi atención
cuando me distraigo
en reflexiones inútiles e infelices.

Cuando tú me piensas a lo lejos,
soy la garúa que acaricia
tu oír de madrugada,
el sabor de un par de versos
que saltan en tus ojos
y se propagan en tu mente,
te recorren hasta ser
la celebración en tu voz,
el mar inmenso de tu intelectualidad.

Te sigo buscando
con urgencia de no encontrarte;
no me hagas mirar hacia donde estás,
no me hagas hablar,
no despiertes las palabras
que aún me duermen en las manos.



"¿Dónde estás?"
Enero 2013.

6 feb. 2013

Cinco


Descorazonado poema,
de la viviente soledad mía
y estas manos se aproximan
al silencio,
al campo breve de tu piel,
como sudoroso mi pensar
descansa sólo en tu nostalgia
y canta tus voces
en la casa del silencio;
descorazonado poema,
prolijo,
dice que cae en el mediodía,
dice que transparente
habla en la humedad,
dice que se arranca los verbos
de las líneas,
que zigzaguea en mis cuadernos:
locos y abandonados rincones
que inexpresan fragmentos
de mis lunas,
dice que endulza tangos,
dice que acalora la frescura,
dice que corrompe la quietud,
mi descorazonado poema
dice que hará estatuas
nuestras sombras.
 
"Sombras" 

Enero 2013

3 feb. 2013

Dos

No pudimos apagar la lluvia
ahora sé que esa no era la intención,
nuestra llegada
a aquella ciudad
fue una dulcísima palabra
que no apagó la niebla 
pero borró memorias;
apaciguó orgullos pendientes
y abrazó la ausencia.
Vino la insistencia de tu beso,
de tu abrazo tibio
que empobrece mi escritura
pero me llena la vida.
De repente nos vestimos
del otro
como si fuéramos
sombras o luces,
meciéronse nuestras voces
e hicimos silencio 
en la quieta oscuridad
de aquél alivio.


"Tan dulce" 
Enero 2013.