30 jul. 2012

Auxilio

Auxilio. Reza un cartelito detrás de ella, justo arriba de su cabeza, ya que se recuesta 
en la pared mientras se sienta de piernas enredadas en la cama, y llena su alrededor 
de almohadas y cojines por aquello de su dolor muscular.

No tiene sábados, le duran tan poco que apenas y tiene tiempo para calentar su mente 
y escribir cualquier barbaridad. Tiene la portátil sostenida por sus piernas enredadas 
tratando de escribir algo, darle vueltas al tiempo, desabrochar la palabra, buscar una frase 
debajo de las piedras, para empezar a escribir algo, algo digno de su edad. 

29 jul. 2012

Para extrañarte


Con qué sencillez te vas adentrando en mi premura
con qué cautela te voy queriendo

con qué endemoniada insensatez te voy recordando
como si fuese posible ya tenerte a mi sombra
con qué facilidad me haces añicos 
con qué benignidad me vas restando la poca alma que me queda
con qué desfachatez te quedas en mí
y tu recuerdo me rodea 
cual perro olfateando a su presa

con qué estúpidas ganas no me dejas dormir
tal parece que conspiras en mi contra       con mi pensar 
y sin embargo en el sueño o el insomnio
te quedas como nunca    como hoy
cuando es prohibido e impensable pensarte

con qué maldita coquetería me acorrala tu recuerdo
con qué mal augurio te anuncia la madrugada
y me fijo de tus ojos tan míos como siempre
tan llenos de mí
                  de ese brillo  
                                 esa luz
esa tonta refulgencia de amor

me asomo a tu vida también aunque me quedes lejos
aunque no pueda asirme tu presencia nocturna y matutina

ya te dibujo en mis hojas sin concretarte como antes
sin pintar jeroglíficos con la tonta tinta azul 

con qué maldita zozobra te pienso a veces
con qué endemoniado desdén te vuelvo a leer
con qué purísima clandestinidad te vuelvo a querer 
y me queda el grito de la tinta en los dedos

con qué vorágine  no te quiero y te vuelvo a querer 
con qué ingenuidad me observo escribiéndote 
con una pantomima de hacer milagros

con qué suave locura te vas quedando
sólo para extrañarte.

15 jul. 2012

A veces soy yo


La verdad no estoy tan sola
he tenido mis papeles en desorden
frente a mí,
la caricia entre los dedos del bolígrafo que tomo
y dos cumpleaños con cualquiera
eso ya es bastante

a veces creo que me invento la angustia
a veces pienso que busco el dolor
muchas veces afirmo mi adicción a la nostalgia
y otras veces -casi siempre-
maldigo mis intentos por estar en pleno hastío

bah yo soy un caso perdido
un trocito de respuesta perdida,
un sorbo de mentira anegada en alcohol
a veces un desastre
           un tiempo muerto

me digo no estoy tan sola
tan puramente sola porque
siempre he vivido con la conciencia
cargada de cargos
con recuerdos desplomados
y cartas con distinto destinatario

a veces sacudo mi desazón con afán resucitador
a veces maldigo mi felicidad cotidiana con tal de ser triste
muchas veces desdoblo la locura para saberme aquí
ah y otras veces -casi nunca- desabrocho la felicidad amorosa con afán prolongador

bah y quién me entiende
yo soy un ruido muerto
un silencio atrozmente corrompido
un zumbido de muerte en los oídos
un desastre desordenado y natural
ah y a veces soy yo.
 

6 jul. 2012

Encontrados

Al desconocido que canta jazz...

Pero qué bien te ves sin conocerme

qué largo etcétera de canciones
me has de cantar
qué elegante se te ve aún en Crocs
qué bien te escuchas
aún con vino blanco en la garganta

qué beso me pusiste en la boca
guiñándome un ojo, mi amor

te vestiste de azul

        igual que yo

aquí que el sábado parecía lunes

hasta que te vi

desde Frank Sinatra

hasta Chico Buarque
aún no me conoces amor mío

déjame invitarte un trago

en este pueblo mágico

y cúrame este síndrome

de  marinero en tierra
corazón

“in other words, I love you”

y ya no sigas por dios
que me estoy enamorando.