23 dic. 2013

Déjà vu

“Todo vuelve como vos decís / cada vez que pienso en  vos / fue amor”
Fito Páez.


                           

Lo mejor será dejarte quieto el corazón
aunque hace tanto me ronda en la boca
tu beso como un cóctel de menta y chocolate
un sabor de días azules

mejor dejarte el tiempo para ti solo
como una dádiva tristísima y lejana
aunque estallen mis ganas por tu barba
en horas importantes

mejor será olvidarme de la ternura de tus manos
de tu gesto al cargarme la bolsa
de esa forma tan tuya de llevarme del brazo
y hablarme de magia

mejor será dejar los actos de fe
calmos, despiertos, con música
aunque muera de ganas por llamarte
y contarte ideas de mar

esta palabrería no tiene parientes
su oficio es vivir en tierras de nadie
su querer es un silencio que quiere hacer ruido,
yo pude ser feliz escribiendo pero
¿qué distancia hay entre la infelicidad y la vida?

nunca sabré porqué me amarré las palabras
cuando quise hablarte
no sólo quería nombrarte sino
avisarte de mi libertad
pero algo en mí se opuso;

¿te das cuenta la dimensión de esas doctrinas mágicas?
yo sí, pues la frase murió en mi lengua
porque no quiso vivir en mis cuadernos para comunicarte
lo que me andaba en las entrañas

mejor dejar intacta la catástrofe
pero te pienso y estás solo
-como yo / con furias de diciembre
y playa en los pies-

mis días en solitario
se afanan por la dicha
pero
mejor dejarte quieto el corazón.