28 oct. 2012

Doblar las hojas

Habías andado
a saltos las nubes
buscando algo mal en mí
para volar

y en cambio,
mira bien…
yo doblé de una esquina las hojas
en poemas importantes
para leerte cuando la
lluvia no cesara

aprendí a fugarme
cuando las verdades parecían
siempre ser las mismas:
una boca que guarda en la lengua
el abismo

¡quién entonces pudiera
pronunciar esos poemas
menos audible que yo!
dime
para poner mis cuervos a volar
y convertirlos en gaviotas
que custodian otro mar

se me secaron las gotas de poesía
y es tonto creer que un poeta
no tenga distancia que cargue
en su cruz

se descompuso la máquina
de mi paciencia,
se me secaron los árboles
de mi ataúd,
y ahora más que nunca
no se sabe si mi corazón
fue muerto en el atentado
de un reclamo
tuyo/tanguero/de sur

si tus palabras que afinan
mi inspiración
han dejado en los huesos
a mi vida de cristal
en un pedazo de muerte
que para que lo sepas:

también es una felicidad lentísima;
como la nube pasando en el cielo.