7 ago. 2012

Fragmento XIV


Desde el auto todo se podía ver, parecían ser las tres de la tarde o algo así y la rutina normal de los demás permanecía intacta.
Hubo un grito paralizante de una chica que pausó nuestras rutinas, trató de ponerse de pie y en mitad del acto cayó de nuevo, yo vi quién fue, coche negro y tres letras de la placa me grabé, sentimos el escalofrío electromagnético de la  no-solidaridad, de la inconsciencia.


Sangre en la boca, cara policroma, hiel en la mirada, polvo en las ropas, destrucción en el cuerpo, en los ojos; la muerte…

Este descastado se escapó y dejó media muerta a la chica, yo tenía el aire de la tranquilidad mientras los demás la auxiliaban, ver como cayó no fue nada bueno, me dejó un sabor extraño en la boca y un pensamiento insistente…