6 dic. 2014

El mar

Ya sé que desde esta noche 
deberé escribir las palabras 
que resbalan de mi vida,
desde la importancia de
la perfección de mis sentires
extraño las manos que 
se desentienden del tiempo 
y tantean con ganas 
lo que inexpresable grita
mi piel-poeta,
te miro en las fotografías,
te busco en lo viviente otra vez,
te digo: retrocede, te rezo
fascinada en la contemplación,
y te quiero otra vez separado de mí,
y después del desconsuelo
te pido que aceptes mi beso,
que juegues con él y 
lo guardes bellamente
en tus sabores miel,
pues cuando sucede el beso
se entreabre el silencio
y entre todo eso está el mar.