4 abr. 2015

Dos palabras

Está vivo, ¿lo sientes?
esta cosa de los enamorados
este mal que hace bien 
este sobrevivir a tanta cólera
esta justificación ante el mundo,
pienso tanto en esto 
y me digo: de todo lo
que es mío -por ejemplo,
tu boca-
me quedo los besos
pequeños y gigantes 
juguetones y serios,
y con vocación de destino
el amor toma prestadas
nuestras vidas y está vivo también,
en esos hallazgos 
donde uno besa y desentierra
poemas 
las palabras de amor 
vuelven a mí todavía 
y juegan entre ellas 
y saltan y corren y esa alegría
y esa sangre en el oído del papel
resplandece y quién diría
que nos escribe,
luego dos palabras 
como que esperan afinar la garganta
antes de salir
y no pesan y tampoco cuestan
y no tienen un tamaño en sí;
ya sin ninguna ambición,
sin necesitar estridencias,
se dicen
y quién diría que salen de la voz
para la eternidad.